Vivir completo

Desde pequeños, viendo a los grandes, aprendemos que no podemos o debemos estar tranquilos hasta que tengamos todo bajo control. Los grandes queremos controlar el comportamiento de nuestros hijos, controlar la forma en la que aprenden, controlar que pase lento o rápido el tiempo, controlar la forma en la que nuestra pareja nos demuestra su amor, controlar nuestros sentimientos, controlar lo que hacen o deciden los demás, controlar incluso lo que piensan los demás de nosotros ¿qué loco no?

¿Por qué queremos controlar todo? ¿A qué le tenemos tanto miedo?

Parece que le tememos a vivir, a sentir lo que podemos que sentir, a sufrir lo que podemos sufrir, a amar lo que podemos amar, a emocionarnos con algo, a hacernos ilusiones porque tememos que lo bueno vaya a terminar. La realidad es que no queremos sentir, preferimos vivir a medias que aprender a vivir completo, preferimos “cuidarnos” a nosotros mismos poniendo una barrera, antes que aprender a disfrutar las cosas aún sabiendo que pueden terminar en algún momento.

Hemos aprendido a complicarlo todo. Tenemos voz y no la usamos siempre que podemos, tenemos ojos y no los usamos para expresar sin hablar, tenemos brazos y no los usamos para abrazar todas las veces que podríamos. Es un maldito desperdicio. Una manera de protegernos a nosotros mismos de lo que sea que sintamos como amenazante.

Pero ¿realmente vale la pena? Puede ser que para algunos así sea… y está bien. Sólo detengámonos a poner las cosas en la balanza, después de hacer consciencia, cada quien es responsable de hacer lo suyo.

¿Por qué es importante lo que los demás piensan de nosotros? Si alguien piensa que soy una loca, inmadura, puta o lo que sea, ¿que más da? ¿es necesario que alguien que no tiene relevancia en nuestra vida, piense algo positivo de nosotros? ¿por qué tendríamos que estar preocupándonos por los miles de conceptos diferentes que tienen de nosotros las demás personas? ¡Eso no importa!

¿Es mejor evitar encontrarnos a una persona que decirle todo lo que le queremos decir a la cara? ¿Es mejor no entregar el corazón completo a algo o alguien por si acaso después eso acaba? ¿Es preferible quedarnos con las ganas de hacer algo con tal de que no vayan a pensar algo equivocado de nosotros?

La vida no se detiene, si hacemos o no planes para el futuro, si volteamos o no demasiado al pasado, como sea, la vida continúa. Las cosas pasaron como pasaron, esa es la realidad, no se puede cambiar, unas veces viviremos situaciones incómodas, intensas, duras, tristes; otra veces pasaremos por momentos alegres, bonitos o agradables… Es parte de vivir. Si vamos a sentirnos tristes, pues estemos tristes, no pasa nada. Si vamos a sentirnos incómodos, pues estemos incómodos, si vamos a amar, amemos, sintiéndolo con todo nuestro cuerpo, pues por algo sentimos lo que sentimos. ¿Por qué tanto miedo de sentir? Si precisamente estamos diseñados para eso, ¡SENTIR! ¡Qué bueno que no somos robots!

Entonces, ¿para qué pasar tanto tiempo evitando lo inevitable?

Si alguien tiene algo que decir, que lo diga. Si alguien tiene que confrontar a otra persona, que lo haga. Si alguien necesita ayuda, que pida ayuda. Si alguien tiene dudas o no sabe qué hacer, que pregunte. Si alguien se siente tan mal que necesite llorar, que llore. Ninguno de éstos sentimientos va a durar para siempre.

¿Es mejor vivir a medias que darnos permiso de sentir todo?

Vive lo que es. Disfruta lo que hay. Deja que la vida siga… No te detengas.

Lucía Victoria.

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“Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante. Vívela intensamente sin mediocridad”

Walt Whitman

Disfruta LO QUE HAY

¿La música que había en la fiesta no era lo que esperabas? Disfruta que vas a escuchar algo diferente por primera vez, aprende a bailar ese tipo de música o ponte a platicar con alguien que acabas de conocer, yo que sé… como sea, la música no la van a cambiar por ti. Te quedas quejándote de eso, te vas de ahí o te quedas y aprovechas todo, tú decides cómo la vas a pasar.

¿Tenías planeado ir a algún lugar y tuviste que ir a otro? No te va a pasar nada por que las cosas no salieron como querías, tal vez debías estar en donde estás para aprender a apreciar otro tipo de cosas.

¿Tus amigos no pudieron ir a última hora y ya estás en ese lugar donde quedaron de verse? No necesariamente tienes que irte a tu casa molesto, puedes aprovechar tu tiempo y hacer lo que quieras.

¿Te tocó ir en el viaje al lado de una mujer 40 años mayor que tú o un hombre al que nunca hubieras pensado dirigirle la palabra? Si platicas con alguien desconocido puedes aprovechar mucho la experiencia, nunca sabes con las historias que te vas a topar.

La vida está en constante cambio, es común que las cosas no salgan tal como quisiéramos, y también es normal que a veces sintamos frustración… ¡pero es que hay personas que exageran! Teniendo muchísimas opciones eligen la de vivir quejándose o evitando las cosas “que no les gustan”, se quedan sentados viendo cómo se les va la vida, esperando que las cosas cambien. No digo que tengamos que hacer siempre cosas que no nos gustan, sólo creo que muchas veces podemos aprovechar lo que tenemos en frente en ese preciso momento. La vida es eso, fluir, estar en movimiento. Van a pasarnos cosas que queríamos y también van a pasarnos cosas que no queríamos, entonces ¿por qué no aprovecharlas todas al máximo?

Si vas a bailar, baila como te de la gana; si vas a sufrir, ¿quién te lo va a impedir?; si vas a fastidiarte de algo, fastídiate y sigue ahí o decide hacer otra cosa; si vas a estar en un lugar en cierto momento, ¡disfrútalo! Experiméntalo con todo tu ser.
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No estás en el pasado, no estás en el futuro, no puedes cambiar muchas cosas que no dependen de ti. No pierdas tanto tiempo en pensarlo.
Estás aquí, ahora y con lo que tienes enfrente: Disfruta lo que vives HOY.
Lucía Victoria.
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Agradecer.

 

Agradecer. Así, sólo esa palabra. Porque es tan importante que se merece un espacio sólo para ella. Agradecer lo que tenemos y hemos tenido hasta hoy, sea lo que sea. Incluso las pequeñas cosas que al final realmente no son tan pequeñas; las sonrisas, las carcajadas, los golpes de la vida que nos obligan a reflexionar, los gestos amables de la gente, la rica comida que hemos tenido todos los días, los amaneceres y atardeceres hermosos, despertar un nuevo día, el aire fresco en una tarde calurosa, etc.

Quien no lo haya vivido no sabe lo que se pierde, quien aún no llegue a tener esta apertura, fresca, distinta, fluida de la vida, espero que lo puedan ver pronto, todo lo que tenemos que agradecer, todos los días, en cada detalle. Les deseo una vida llena de días simples (como queremos creer que son), llenos de situaciones y circunstancias diversas que hagan de su existencia una experiencia mejor cada día.

Lucía Victoria.

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Asombrosa vida

Ayer el clima nos regaló un poco de nieve y me sentí como niña que no se la creía, es impresionante cómo algo tan sencillo puede disfrutarse tanto, nunca había visto de tan cerca y en la vida real lo hermosos y perfectos que son los pequeños copos de nieve. Me parecía increíble que algo tan chiquito que cae del cielo pudiera tener tantos detalles, pensé una vez más en que la naturaleza es perfecta. Pasé horas mirando cómo caían y admirando todas las formas que podía. La vida está llena de cosas sencillas y hermosas, que se nos regalan todos los días por el simple hecho de seguir vivos… cómo veamos éstas cosas depende de nosotros mismos.

Lucía Victoria.

Últimas dos imágenes tomadas de internet.