pensamientos, reflexiones, vida

Si algún día te llegara a faltar…

Si algún día te llegara a faltar me gustaría que supieras que está bien equivocarse, que sólo así es posible aprender, no tienes de qué avergonzarte, nadie nace sabiendo que hacer. Que cuando te equivoques no te quedes pensando en el pasado, en esas ocasiones el pasado sólo te va a servir como punto de referencia para cambiar y aprender. Deja ir lo de antes cuando sientas que ya no te sirve para algo bueno.

A veces cuando te equivoques podrás perder a alguien de tu lado, no te preocupes de más, muchas veces va a parecerte que aprendes las cosas demasiado tarde pero sólo será demasiado tarde para estar con algunas personas, y aunque esas personas se alejen y duela mucho, aún podrás aplicar lo que aprendiste con otras personas que llegarán, espero que confíes en que todo es parte de un plan que el universo tiene para ti.

No te preocupes por «ser diferente» a algunos. Todos lo somos… solo que a veces la gente tarda en darse cuenta que lo NORMAL es que todos seamos DIFERENTES. ¿Qué tan aburrida te imaginas la vida si a todos nos gustaran exactamente las mismas cosas, si todos pensáramos, vistiéramos, actuáramos igual? Sí, aburrida…

Me gustaría también que supieras que no debes sentirte ni más ni menos que nadie, todos somos buenos para algo y malos en otras cosas. Es natural, todos los seres vivos tenemos nuestro valor y estamos aquí por una razón.

Me encantaría que supieras que a las personas no hay que atarlas, hay que dejarlas ser, si quieren seguir a tu lado lo harán. Y por mucho que quieras a algunas, debes soltarlas cuando ya es tiempo, puede ser que se vayan, pero algunas siempre permanecerán. Es parte de la vida. Siempre llegarán nuevas personas, justo las que necesitas, sin que pidas por ellas. Estoy segura que sea como sea vas a poder con eso.

Quisiera que sepas lo que pienso de la violencia, no tiene justificación, ninguna, a menos que tu vida dependa de ello. Siempre habrá mejores maneras de resolver las cosas, si no las encuentras fácilmente, busca a alguien que te guie.

Ojalá que con el tiempo aprendas que está bien pedir ayuda, es algo muy humano. Que sepas que hasta lo que pareciera fracaso, te enseña algo. Y hablando de ayudar… AYUDA. A quien puedas, como puedas, no preguntes por qué, sólo hazlo y después sabrás por qué. Cuando te sientas triste, haz algo bueno por los demás, verás que ayudando a otros te ayudas a ti mismo.

Es importante que algún día comprendas que nadie más tiene la culpa de cómo te sientes, haya pasado lo que haya pasado, si te sientes mal, de eso debes encargarte tú. Confía en ti y en tu poder de sentirte bien a pesar de todo, no le des ese poder a los demás. Si quieres ser feliz sólo decídelo. Si tienes que hablar con alguien para solucionar una situación que te afecta, inténtalo; muchas veces funcionará, otras no; si es necesario aléjate.

No te preocupes, preocuparte no sirve de nada, planea algo para solucionar algo y si no está en tus manos déjalo ir; «Si tu problema tiene solución ¿para qué te preocupas?; si no tiene solución ¿para qué te preocupas?».

No olvides aquel librito que leíste sobre los regalos del corazón (el que tanto te molesté para que leyeras), te enseñó que todos los días están llenos de oportunidades, oportunidades para ser más paciente, para aprender a calmarte, para hacerte más fuerte, para aprender a dar gracias por lo que sí tienes, para aceptar que no siempre todo depende de ti; oportunidades para demostrar algo que has guardado en tu corazón durante mucho tiempo, para aprender algo nuevo, nunca acabaría…

No olvides que es bueno hacer planes pero que aquí el que tiene la última palabra es Dios, si algo no sale como lo querías podrás enojarte con él, pero te aseguro que será sólo por un tiempo, porque al final, y aunque te cueste trabajo reconocerlo, te darás cuenta que lo que pasó tenía una buena razón de ser.

Ojalá no tardes mucho en darte cuenta que no necesitas buscar una pareja perfecta, nunca la vas a encontrar; una buena pareja para compartir tu vida es la que no intenta cambiarte, que te acepta tal como eres con todo y tus peores defectos, que entiende que compartir la vida también es compartir los momentos no tan buenos, que se queda aun cuando parece ser todo un desafío seguir y aunque no comprenda totalmente tu forma de pensar te apoya para que puedas crecer (si se queda pero no para mejorar como personas, tal vez no sea «la buena»). Una buena pareja no es la que hace todo como te gusta o como quieres, tal vez sea al contrario, es alguien que te hará desesperar tanto que te hará desarrollar una parte de tu personalidad que tenías olvidada o que no sabías que tenías. Lo importante es aprender a ser mejores personas juntos. Las parejas que vengan antes probablemente las vayas a encontrar porque estaban destinadas a enseñarte algo, si sus destinos se separan no significa que fue un fracaso, siempre todas las pérdidas te van a dejar algo luminoso.

Aunque no comprendas a algunos de tu familia, llévate bien con ellos, que sea como una ley para ti estar cerca emocionalmente (a menos que eso te haga daño). La familia es lo más importante, no esperes a que sea demasiado tarde cuando ya no estén. Abrázalos siempre que puedas.

No te olvides de tus amigos, con ellos cerca la vida es más fácil. Y recuerda siempre que ellos tampoco tienen por qué ser perfectos. Que no piensen como tú no significa que haya algún problema, mientras ellos y tú respeten el modo de vida de cada quién y esta diferencia no les perjudique mantén cerca a los verdaderos amigos.

Quiero que sepas que tienes que hablar, decir lo que piensas y lo que sientes. Cuando nos olvidamos de hablar las cosas las relaciones se van deteriorando, empezamos a suponer y a crear ideas equivocadas que nos confunden. Te lo digo porque pasé por eso, no te quedes callado por temor a lastimar a alguien o por vergüenza, siempre va a resultar mejor que digas la verdad. Por muy difícil que parezca, habla con los demás. Está bien decir lo que nos gusta y lo que no.

No subestimes a nadie y mucho menos los juzgues, todas las personas que nos cruzamos en el camino pueden enseñarnos algo, sólo basta tener humildad para permitirte tomar todo lo bueno de ellos. Por muy difícil que te resulte entender a alguien, acuérdate que todos pueden ser tus maestros, aun aquellos que tú pensabas que querían hacerte daño.

Así también haz tú lo que tú quieras, mientras no afectes a los demás, no tienes nada que demostrarle a nadie. Toma tus decisiones, si tú te sientes bien contigo mismo y sabes por qué haces las cosas, con eso basta. Compite sólo contra ti mismo.

Agradece todos los días, todo lo que tengas que agradecer. Si se te olvida qué razones tienes para hacerlo, repasa las cosas materiales para empezar, hasta lo más pequeño, luego piensa en todas esas cosas con valor emocional y en las personas que están cerca de ti y te quieren, todo eso que otras personas que has conocido no han podido tener.

Come bien, lava bien tus dientes, usa protector solar, cuida tu cuerpo, no tienes otro. Si no lo haces te vas a arrepentir y ya no habrá vuelta atrás. Disfruta de la fuerza y la belleza de la juventud, es cuando más posibilidades tienes de hacer lo que te plazca, cuando pase el tiempo te darás cuenta que ya no eres tan fuerte ni tan guapo y que no volverás a sentirte igual jamás. Pide perdón cuando sepas que te equivocaste. Mira bien, observa a tu alrededor, disfrútalo. Mira también hacia adentro de ti, es ahí donde están todas las respuestas. Si de alguna manera algo no funciona como lo estás haciendo, intenta hacerlo de manera diferente, prueba algo nuevo, experimenta. Baila mucho. Canta mucho. Viaja mucho. Ríete. Mira a las personas a los ojos. Haz las cosas que temes hacer. No tengas miedo, a menos que pienses que puedes morir (realmente morir). Lee. Busca siempre el lado positivo de todo. Llora mucho cuando tengas que hacerlo. Siente cómo duelen algunas cosas pero no te estanques ahí. Fluye con la vida como te va llegando. Ah, y cuando veas una luna hermosa no intentes sacarle fotos, nunca saldrá tan hermosa como la están viendo tus ojos, mejor solo disfrútala.

Creo que tal vez nunca acabaría con esta lista, pero lo último que sí tengo que decirte es que si yo te llego a faltar quiero que sepas que el amor existe, a pesar de lo que digan tus amigos cuando estén enojados, de lo que digan las películas o las novelas, a pesar de lo que sea… el amor es infinito, nunca lo dudes, quisiera que pasaras tu vida disfrutándolo, en todas las presentaciones en que se te aparezca en el camino, y si estás teniendo problemas para encontrarlo, búscalo más, pasa la vida buscándolo en todas esas situaciones de la vida cotidiana en las que dudes que esté presente, porque te aseguro que si buscas bien siempre lo vas a encontrar. El amor es lo más grande, es lo que hace que el mundo siga girando. 

Estoy segura que he olvidado algunas cosas, espero que esas también las aprendas en el camino y saques el mejor provecho de ellas. Claro que me gustaría estar ahí para apoyarte siempre, pero es algo que no te puedo asegurar.

Mientras esté a tu lado seguiré tratando de enseñarte lo que sé, aunque como todos, no sé hasta cuando esté yo aquí… Entonces, cuando te des cuenta de que ya has comprobado por ti mismo todo esto de lo que te hablo, tal vez ese día estaré más tranquila… Aunque pensándolo bien, acabo de darme cuenta que yo tardé 27 años en conocer todo esto y aun sabiéndolo es difícil llevarlo todo a cabo. Supongo que tendré que dejar que vayas experimentándolo…

Como sea, disfruta tu viaje mi amor.

Lucía Victoria.

WhatsApp Image 2020-08-19 at 22.45.48

opiniones, pensamientos

No hay nada más importante que aprender a ser «persona»

«Daniel Goleman, psicólogo estadounidense, postula en su libro Inteligencia emocional que el C.I. contribuye solo en un 20% al éxito en la vida, mientras que el C.E. es responsable del mismo en un 80%. Un niño bloqueado emocionalmente no puede aprender. Gestionar las propias emociones, tener una buena autoestima, saber interactuar con los demás adecuadamente, son los factores realmente importantes para gozar de una vida emocionalmente sana y feliz. Este psicólogo alerta sobre la importante disminución del C.E. en la juventud de los últimos veinte años, debido, en su opinión, al impacto de las tecnologías.»

Éste texto lo tomé de la siguiente página:

http://www.revistaesfinge.com/entrevistas/item/899-educacion-holistica-una-educacion-para-los-nuevos-tiempos

Y es algo que desde hace años he pensado: la educación emocional es mucho más importante para ser personas exitosas y felices. Simplemente sé, que si yo hubiera llevado una educación un poco más centrada en el aspecto humano, mi vida hubiera resultado hasta ahora muy diferente. No es responsabilidad de nadie, mas que mía, ya como adulta, lo que haya pasado con mi vida, pero el punto que quiero señalar es que realmente muchos de los problemas de la sociedad no existen porque la gente no haya aprendido bien matemáticas, álgebra o geografía, ni porque no se haya «macheteado» la tabla periódica ni las fórmulas que se utilizan en física; esos problemas existen y aumentan porque allá afuera hay millones de personas lastimadas emocionalmente, con un niño interior herido, con resentimiento, enojo, ira, confusión… haciendo cosas que creen que está bien hacer pero que resultan dañinas para ellos y para quienes les rodean. Así es, esa es la dura verdad.

Me parece muy buena idea que se tome en cuenta cada vez más el aspecto emocional en algunas escuelas, las que trabajan en conjunto con los padres de los alumnos (quienes por su puesto tienen también la educación de sus hijos en sus manos). Pero creo que falta muchísimo por hacer… por ejemplo, se podría cambiar el modelo educativo tradicional, que parece querer llenarnos la cabeza de datos, por una educación holística, que tenga el objetivo de formar personas felices y exitosas (en la liga que mencioné arriba se explica en qué consiste). Estoy segura que si llegara éste cambio por completo, todo el mundo notaría la diferencia.

 

Lucía Victoria.