Él

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Ser su mamá es lo más  difícil que me ha pasado en la vida. Primero fue lo que más temía, sentir que no podría decirle a nadie por el miedo a lo que vendría después, estar ese día en el quirófano con esa luz que no me dejaba ver nada, no saber qué le iban a hacer a mi cuerpo para que él saliera de ahí; tener un hijo a los 16 años era algo que nunca hubiera planeado, tener que cuidarlo, bañarlo, darle de comer y hacer todo yo sola se veía como algo tan peligroso a pesar de que había gente que me pudiera ayudar. Fue lo más cansado que me haya pasado, desvelarme por ver si dormido aún respiraba, ver si necesitaba algo todo el tiempo, cuando iba creciendo seguirlo por toda la casa para que no fuera a lastimarse con algo. Fue lo más desconcertante que me haya pasado, empezar a repartir mis horas del día, una parte para estudiar y seguir siendo una adolescente y otra para darle lo mejor que podía. Fue lo más asombroso que me haya pasado, cómo una personita que antes no estaba ahora estaba ahí y había salido de mi cuerpo. Fue lo más amoroso que me haya pasado, nunca había sentido tanto amor por una sola persona, es como si en todo mi cuerpo no cupiera tanto… darme cuenta que era afortunada de tener a personas que me ayudaron a cuidarlo, me enseñaron como hacer todo, me acompañaron todo el tiempo. Hasta hoy, ser su mamá es lo más difícil que me ha pasado, el no poder protegerlo de todo y de todos, incluso no poder protegerlo de mi misma con todos mis errores; querer que siempre sea feliz es imposible y muchas veces dejar que la vida siga su curso y dejarlo aprender algunas cosas aunque le causen tristeza, duele en el alma.

Él es lo más difícil que me ha pasado, pero también es lo mejor que pudo haberme pasado. Es el que me enseña algo todos los días, el que me hace ver que mi amor es aún más grande que cualquier situación difícil, la razón más importante por la que no dejo de querer ser mejor persona, lo más bonito que he tenido en mi vida. ❤

Lucía Victoria.

Si algún día te llegara a faltar…

Si algún día te llegara a faltar me gustaría que supieras que está bien equivocarse, que sólo así es posible aprender, no tienes de qué avergonzarte, nadie nace sabiendo que hacer. Que cuando te equivoques no te quedes pensando en el pasado, en esas ocasiones el pasado sólo te va a servir como punto de referencia para cambiar y aprender. Deja ir lo de antes cuando sientas que ya no te sirve para algo bueno.

A veces cuando te equivoques podrás perder a alguien de tu lado, no te preocupes de más, muchas veces va a parecerte que aprendes las cosas demasiado tarde pero sólo será demasiado tarde para estar con algunas personas, y aunque esas personas se alejen y duela mucho, aún podrás aplicar lo que aprendiste con otras personas que llegarán, espero que confíes en que todo es parte de un plan que el universo tiene para ti.

No te preocupes por “ser diferente” a algunos. Todos lo somos… solo que a veces la gente tarda en darse cuenta que lo NORMAL es que todos seamos DIFERENTES. ¿Qué tan aburrida te imaginas la vida si a todos nos gustaran exactamente las mismas cosas, si todos pensáramos, vistiéramos, actuáramos igual? Sí, aburrida…

Me gustaría también que supieras que no debes sentirte ni más ni menos que nadie, todos somos buenos para algo y malos en otras cosas. Es natural, todos los seres vivos tenemos nuestro valor y estamos aquí por una razón.

Me encantaría que supieras que a las personas no hay que atarlas, hay que dejarlas ser, si quieren seguir a tu lado lo harán. Y por mucho que quieras a algunas, debes soltarlas cuando ya es tiempo, puede ser que se vayan, pero algunas siempre permanecerán. Es parte de la vida. Siempre llegarán nuevas personas, justo las que necesitas, sin que pidas por ellas. Estoy segura que sea como sea vas a poder con eso.

Quisiera que sepas lo que pienso de la violencia, no tiene justificación, ninguna, a menos que tu vida dependa de ello. Siempre habrá mejores maneras de resolver las cosas, si no las encuentras fácilmente, busca a alguien que te guie.

Ojalá que con el tiempo aprendas que está bien pedir ayuda, es algo muy humano. Que sepas que hasta lo que pareciera fracaso, te enseña algo. Y hablando de ayudar… AYUDA. A quien puedas, como puedas, no preguntes por qué, sólo hazlo y después sabrás por qué. Cuando te sientas triste, haz algo bueno por los demás, verás que ayudando a otros te ayudas a ti mismo.

Es importante que algún día comprendas que nadie más tiene la culpa de cómo te sientes, haya pasado lo que haya pasado, si te sientes mal, de eso debes encargarte tú. Confía en ti y en tu poder de sentirte bien a pesar de todo, no le des ese poder a los demás. Si quieres ser feliz sólo decídelo. Si tienes que hablar con alguien para solucionar una situación que te afecta, inténtalo; muchas veces funcionará, otras no; si es necesario aléjate.

No te preocupes, preocuparte no sirve de nada, planea algo para solucionar algo y si no está en tus manos déjalo ir; “Si tu problema tiene solución ¿para qué te preocupas?; si no tiene solución ¿para qué te preocupas?”.

No olvides aquel librito que leíste sobre los regalos del corazón (el que tanto te molesté para que leyeras), te enseñó que todos los días están llenos de oportunidades, oportunidades para ser más paciente, para aprender a calmarte, para hacerte más fuerte, para aprender a dar gracias por lo que sí tienes, para aceptar que no siempre todo depende de ti; oportunidades para demostrar algo que has guardado en tu corazón durante mucho tiempo, para aprender algo nuevo, nunca acabaría…

No olvides que es bueno hacer planes pero que aquí el que tiene la última palabra es Dios, si algo no sale como lo querías podrás enojarte con él, pero te aseguro que será sólo por un tiempo, porque al final, y aunque te cueste trabajo reconocerlo, te darás cuenta que lo que pasó tenía una buena razón de ser.

Ojalá no tardes mucho en darte cuenta que no necesitas buscar una pareja perfecta, nunca la vas a encontrar; una buena pareja para compartir tu vida es la que no intenta cambiarte, que te acepta tal como eres con todo y tus peores defectos, que entiende que compartir la vida también es compartir los momentos no tan buenos, que se queda aun cuando parece ser todo un desafío seguir y aunque no comprenda totalmente tu forma de pensar te apoya para que puedas crecer (si se queda pero no para mejorar como personas, tal vez no sea “la buena”). Una buena pareja no es la que hace todo como te gusta o como quieres, tal vez sea al contrario, es alguien que te hará desesperar tanto que te hará desarrollar una parte de tu personalidad que tenías olvidada o que no sabías que tenías. Lo importante es aprender a ser mejores personas juntos. Las parejas que vengan antes probablemente las vayas a encontrar porque estaban destinadas a enseñarte algo, si sus destinos se separan no significa que fue un fracaso, siempre todas las pérdidas te van a dejar algo luminoso.

Aunque no comprendas a algunos de tu familia, llévate bien con ellos, que sea como una ley para ti estar cerca emocionalmente. La familia es lo más importante, no esperes a que sea demasiado tarde cuando ya no estén. Abrázalos siempre que puedas.

No te olvides de tus amigos, con ellos cerca la vida es más fácil. Y recuerda siempre que ellos tampoco tienen por qué ser perfectos. Que no piensen como tú no significa que haya algún problema, mientras ellos y tú respeten el modo de vida de cada quién y esta diferencia no les perjudique mantén cerca a los verdaderos amigos.

Quiero que sepas que tienes que hablar, decir lo que piensas y lo que sientes. Cuando nos olvidamos de hablar las cosas las relaciones se van deteriorando, empezamos a suponer y a crear ideas equivocadas que nos confunden. Te lo digo porque pasé por eso, no te quedes callado por temor a lastimar a alguien o por vergüenza, siempre va a resultar mejor que digas la verdad. Por muy difícil que parezca, habla con los demás.

No subestimes a nadie y mucho menos los juzgues, todas las personas que nos cruzamos en el camino pueden enseñarnos algo, sólo basta tener humildad para permitirte tomar todo lo bueno de ellos. Por muy difícil que te resulte entender a alguien, acuérdate que todos pueden ser tus maestros, aun aquellos que tú pensabas que querían hacerte daño.

Así también haz tú lo que tú quieras, mientras no afectes a los demás, no tienes nada que demostrarle a nadie. Toma tus decisiones, si tú te sientes bien contigo mismo y sabes por qué haces las cosas, con eso basta. Compite sólo contra ti mismo.

Agradece todos los días, todo lo que tengas que agradecer. Si se te olvida qué razones tienes para hacerlo, repasa las cosas materiales para empezar, hasta lo más pequeño, luego piensa en todas esas cosas con valor emocional y en las personas que están cerca de ti y te quieren, todo eso que otras personas que has conocido no han podido tener.

Come bien, lava bien tus dientes, usa protector solar, cuida tu cuerpo, no tienes otro. Si no lo haces te vas a arrepentir y ya no habrá vuelta atrás. Disfruta de la fuerza y la belleza de la juventud, es cuando más posibilidades tienes de hacer lo que te plazca, cuando pase el tiempo te darás cuenta que ya no eres tan fuerte ni tan guapo y que no volverás a sentirte igual jamás. Pide perdón cuando sepas que te equivocaste. Mira bien, observa a tu alrededor, disfrútalo. Mira también hacia adentro de ti, es ahí donde están todas las respuestas. Si de alguna manera algo no funciona como lo estás haciendo, intenta hacerlo de manera diferente, prueba algo nuevo, experimenta. Baila mucho. Canta mucho. Viaja mucho. Ríete. Mira a las personas a los ojos. Haz las cosas que temes hacer. No tengas miedo, a menos que pienses que puedes morir (realmente morir). Lee. Busca siempre el lado positivo de todo. Llora mucho cuando tengas que hacerlo. Siente cómo duelen algunas cosas pero no te estanques ahí. Fluye con la vida como te va llegando. Ah, y cuando veas una luna hermosa no intentes sacarle fotos, nunca saldrá tan hermosa como la están viendo tus ojos, mejor solo disfrútala.

Creo que tal vez nunca acabaría con esta lista, pero lo último que sí tengo que decirte es que si yo te llego a faltar quiero que sepas que el amor existe, a pesar de lo que digan tus amigos cuando estén enojados, de lo que digan las películas o las novelas, a pesar de lo que sea… el amor es infinito, nunca lo dudes, quisiera que pasaras tu vida disfrutándolo, en todas las presentaciones en que se te aparezca en el camino, y si estás teniendo problemas para encontrarlo, búscalo más, pasa la vida buscándolo en todas esas situaciones de la vida cotidiana en las que dudes que esté presente, porque te aseguro que si buscas bien siempre lo vas a encontrar. El amor es lo más grande, es lo que hace que el mundo siga girando. 

Estoy segura que he olvidado algunas cosas, espero que esas también las aprendas en el camino y saques el mejor provecho de ellas. Claro que me gustaría estar ahí para apoyarte siempre, pero es algo que no te puedo asegurar.

Mientras esté a tu lado seguiré tratando de enseñarte lo que sé, aunque como todos, no sé hasta cuando esté yo aquí… Entonces, cuando te des cuenta de que ya has comprobado por ti mismo todo esto de lo que te hablo, tal vez ese día estaré más tranquila… Aunque pensándolo bien, acabo de darme cuenta que yo tardé 27 años en conocer todo esto y aun sabiéndolo es difícil llevarlo todo a cabo. Supongo que tendré que dejar que vayas experimentándolo…

Como sea, disfruta tu viaje mi amor.

Lucía Victoria.

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