Yo elijo darle vuelta a la página.

Muchas cosas han pasado antes y a veces puede ser difícil dejar ir algunas de ellas, pareciera que mientras más nos aferramos al pasado es más sencillo no tener que esforzarnos por mover un dedo o por cambiar una idea.

Hay gente que pasa toda una vida sintiéndose mal por lo que los demás “les han hecho sufrir”, por el daño que se les ha causado. Toda una vida de martirios y autocompasión. Lo cierto es que, como lo he escrito antes, todo tiene un lado luminoso y uno oscuro, por lo tanto cuando buscamos la ganancia de vivir fijándonos en “todo lo malo que nos han hecho” podremos encontrar esa comodidad de sentarnos a esperar a que nuestro alrededor cambie… algo que probablemente no pasará.

Aunque con esa cierta comodidad también venga una incapacidad de hacernos responsables como adultos. Esa responsabilidad de retirarnos de lugares que no nos hacen bien, de tomar decisiones por muy difíciles que sean, de cargar las consecuencias de esas decisiones, de cambiar un pensamiento o manera de ver las cosas que sólo nos están haciendo daño, de ver hacia dentro de nosotros y aceptar los miedos más grandes que tenemos.

Y es que muchas veces no es fácil dejar ir…

Dejar ir es para valientes, para los que se atreven a quitarse el traje de víctima, para los que pueden hacerse responsables de sus decisiones, para los que pueden encargarse y tomar fuerza para comenzar a vivir desde el adulto en vez de seguir viviendo como niños que dependen de alguien más para cubrir sus necesidades emocionales.

También creo que el dejar ir está relacionado con la capacidad para ser humilde. Para dejar ir se requiere de cierta apertura del corazón, de un alma en paz con el universo, de esa sencillez que nos permite ver que todos somos personas imperfectas con historias que nos han marcado y que nadie es menos o más que nadie.

Creo que dejar ir es para los fuertes. Ojalá cada vez haya más gente en el mundo que se permita buscar y encontrar su propia fuerza.

Mientras tanto yo hago lo mío; elijo darle vuelta a la página.

 

Lucía Victoria.

Anuncios