pensamientos, reflexiones, vida

Cuando te veo, también me veo.

Que nadie te robe la paz; ni quien pudieras criticar, ni quien pudieras sentir que te quiso hacer daño. Que no te robe la paz, que puedas ver al otro como igual, como una persona que vale tanto como tú pero que tiene diferentes problemas de vida o maneras de actuar, que veas que no es que te haya hecho algo a ti sino que tú te lo tomaste personal, y por lo tanto puedas dejar de juzgar. Que su mirada y su actuar, en lugar de llevarte a arrojar tiempo y energía hacia otros, te inviten siempre a ver dentro de ti para DARTE CUENTA, pues reconociendo al otro en uno mismo es como realmente podemos estar en paz.

«Cuando te veo, me veo.»

Lucía Victoria.

12524359_952742744796426_3753145210626558344_n

pensamientos

FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO

Fin de año, el mejor pretexto para renovarse, por eso no podía dejarlo pasar.

Lo mejor que te puedo desear para estas fechas:

Que para empezar, no seas tan duro contigo mismo, que te comprendas y te aceptes ¡con todo lo que ERES! Todo. Completo. Sí, lo que no te gusta tanto de ti, también.

Que dejes de lamentarte por lo “no tan bueno” y empieces a dar las GRACIAS por lo que sí tienes. Da las gracias también por conocer a todas esas nuevas personas que se cruzaron en tu vida y se convierten en tus “maestros” en algún momento.

Que perdones a quien haya que perdonar, sin tomar en cuenta si el otro tenía o no la intención de hacer un daño. Acuérdate que la solución no está en los otros ni en estar buscando el por qué, en cambio siempre la vas a poder encontrar viéndolo con los ojos del AMOR.

Que aceptes que no sabes todo, pero que también entonces pruebes y experimentes cosas diferentes y veas que es lo que pasa.

Y que no andes por la vida buscándole tres pies al gato, poniéndole peros a todo. ¡Así nunca vas a poder disfrutar!

ESTAMOS VIVOS y es lo único que necesitamos por ahora 🙂 Hay que aprovecharlo.

 

Espero que todos tengan un lugar y personas con quien pasar estas fechas. Yo agradezco por tener tanta suerte, tener esta familia y conocer a todos esos “maestros” que me topé este año. Deseo la misma suerte para todos, que la pasen bien y que no olvidemos lo mejor de estas fiestas: encontrar paz y armonía en nuestra Fe dejando que ESA fuerza más grande que nosotros entre a nuestro corazón y estemos agradecidos. Espero que no les resulte tan  difícil esta tarea, pues a mi me parece tan fascinante cómo la vida nos llenó de detalles hermosos, nos puso todo enfrente, tan accesible, para que no tuviéramos que andar buscándolo. Tanto, y tan pequeñísimas cosas qué agradecer. ¡Es el mejor momento para agradecer todo lo que tenemos!

¡Feliz navidad y que el año que viene sea aún mejor!

christmas-balls-wallpapers_1366x768_87264

 

Lucía Victoria.

 

ocio, pasiones, pensamientos, vida

Conversación interna. Hablando de las bajas pasiones.

CONSCIENTE-E-INCONSCIENTE-yo.jpg

Yo: Mírala, ahí está una foto de ella.

Super yo: ¿Quién?

Ello: Esa mujer, la que te hizo la vida imposible hace años.

Yo: Está embarazada, mira, se ve muy bonita así de mamá. Me da mucho gusto que vaya a vivir algo tan bonito que yo ya viví, le va a hacer bien. Mmmm, realmente no me hizo la vida «imposible», tampoco tanto, pero sí me hizo llorar… muchas veces… y vaya que se esforzó en lograrlo.

Super yo: No deberías juzgarla sin saber sus razones.

Yo: Hizo lo que quiso con la excusa de que estaba «enamorada» pero aún así nunca pensó en lo que pasaba yo embarazada o ya cuando tenía a mi hijo… apenas era una adolescente y ya tenía un hijo y además de eso tenía que vivir preocupada todo el tiempo de qué era lo que iba a pasar cada día, si el papá iba a estar conmigo o iba a pasar algo con ella. No le importó nada de eso nunca y mucho menos pensó en lo que podía sufrir mi hijo con las consecuencias.

Super yo: ¿Qué no uno de los cuatro acuerdos dice que no te tomes nada personal? Entonces ella no lo hizo por molestarte, si salió con tu novio, a pesar de que él y tu tenían una relación y un hijo, fue porque estaba enamorada, fue por ella, no por ti.

Yo: Mmmm, pues sí, de hecho, aunque me cuesta trabajo aceptarlo porque ¡fueron años!, años de sufrir por lo mismo… y ella parecía que se empeñaba en hacerme saber lo que hacía con el. ¡Si hubiera sido sólo por amor ni al caso que me «avisara» lo que hacía con él para que los descubriera, lo hacía para que yo sufriera! Pff, mira ya ya ya, eso ya fue hace mucho tiempo, ya no he sabido nada de ella. No creo que siga siendo como en ese entonces. Además creo que tengo un recuerdo de que me pidió disculpas una día.

Ello: ¡Ay, por favor! ¡Te pidió disculpas y lo siguió haciendo! Eso no vale como disculpa, además como si sólo bastara con unas disculpas… Ahora que es madre y está en la misma circunstancia que tú cuando ella hizo hasta lo imposible por arruinar tu relación con el papá de tu hijo, alguien debería hacerle lo mismo.

Super yo: Claro que no. Además, ¡¿qué no es más responsable aquí el hombre quien sí tenía una relación contigo?!

Yo: Mmm pues sí, él primeramente… pero ella también lo hacía con ganas de fregar y lo sabes. Si alguien le hiciera lo mismo por fin podría sentir todo lo que me hizo pasar, ahora sí tiene lo mismo qué perder.

Ello: Arruina la confianza que hay en su relación. Solo bastan unos mensajes.

Yo: Es algo muy tentador.

Super yo: Tu perfectamente sabes las consecuencias que puede llegar a tener que hagas algo así.

Ello: Sólo que sienta un poquito de celos y miedo de quedarse con su hijo y sin el papá. No tiene que llegar a divorciarse ni nada por el estilo, solo miedo y desconfianza para que se de cuenta de lo que quiso hacer antes contigo. ¡Además todavía después de años sigue haciéndose presente para estar en contacto con su familia sabiendo que tú te das cuenta! ¡¿No puede controlarse?! ¡Qué coraje! !Nunca respetó la relación! Pffff…

Super yo: ¿No que ya no importaba? Mmm… como sea, sólo por quitarte esas estúpidas ganas no vas a arruinar la vida de un niño.

Ello: No tiene nada que ver con el niño.
 Además son consecuencias de sus actos también, no solo sería mi culpa.

Super yo: Sabes que unos simples mensajes pueden llegar a convertirse en una depresión, en una relación violenta, ¡en lo que sea! Sabes que una madre deprimida es una carga muy muy grande para un niño y que tiene graves consecuencias para el resto de su vida. No puedes saber qué es lo que realmente va a pasar con ella y no vas a arriesgarlo todo por un simple deseo de venganza.

Yo: Mmm si ya lo se, pues ya qué. Además no se ni qué ganaría.

Ello: ¡Esa deliciosa sensación de satisfacción!

Yo: ¿Por cuánto tiempo? Unos minutos seguramente. Después me pondría a pensar que no sirvió de nada, sólo para complicarle la vida a alguien que ni tiene la culpa de lo que hacen sus padres.

Ello: Pfff, olvídalo entonces.

Super yo: No es posible que lleves años pensando en eso.

Yo: No he pensado en eso durante años, sólo la vi así y me acordé de cosas…

Super yo: Ya deja ese asunto por la paz, fue hace mucho tiempo, tal vez ella ya ni se acuerde.

Ello: ¿Y eso qué? ¡Por eso! anda por la vida como si no hubiera pasado nada, muy feliz como si siempre hubiera sido una blanca paloma. ¡Que pague!

Yo: «No te tomes nada personal, nada de lo que hacen las otras personas tiene que ver contigo, lo que hacen es porque piensan que eso es lo mejor para ellos mismos…» Respira, piensa…

Super yo: Bueno pues, ¿qué sería entonces lo que te dejaría satisfecha?

Ello: ¿Que sienta lo mismo?

Super yo: ¿Y eso en qué forma te ayudaría a ti?

Ello: Pues en darle lo que creo que se merece.

Super yo: Tu no puedes saber qué es lo que la gente se merece. Y ¿podrías seguir tu vida tranquila sabiendo que hiciste el mismo daño en la vida de alguien, tomando una decisión totalmente consciente de lo que podría causar?

Yo: No. Supongo que nada me hará sentir completamente satisfecha. Mi vida seguiría siendo totalmente igual, nada se puede ya borrar.

Super yo: ¿Y entonces?… «Ojo por ojo y el mundo acabará ciego»…

Yo: Lo mejor será aceptar las cosas como pasaron y dejar que cada quien siga su vida de la mejor manera.

Ello: Mmmm… pues si ¡ya qué!

Super yo: Eso es lo correcto.

Ello: Sí, aha…

Yo: (Mirando la fotografía) Se ve muy bonita así, la verdad es que sí espero que le vaya bien.

Lo que me hacen inventar las tardes de ocio.

Lucía Victoria.